PACIÉNCIA, ¿DONDE ESTÁS?

Últimamente la paternidad es un poco frustrante. No nos alarmemos! Se que no hay por lo tanto, y que soy un exagerado, pero hay una situación que se repite demasiado a menudo y que me frustra. Os pongo en situación: Max hace algo que yo creo que no está bien (seguramente él cree que sí que lo está), intento explicarle todo lo bien que puedo o se, como que la situación no se acaba mi tono sube (ya sé que no deberia, pero soy humano) hasta el punto de amenazarlo con una consecuencia del tipo te quitaré el juguete, apagaré la tele o no iremos a algún lugar acordado previamente. Cómo seguimos sin hacer caso, y ya he estirado tanto como puedo la amenaza, al final la aplico y obviamente Max entra en uno de sus bucles, y yo inocente de mí intento clamarlo y él se enciende más y sólo quiere la mama… Y yo me frustro…

Si analizamos fríamente la situación, que nos ha llevado a esta situación de conflicto? La teoría dice que mi falta de paciencia nos ha traído hasta aquí, puesto que Max está en una etapa de crecimiento, y tiene que llevar hasta el final los límites para formarse como persona que es ahora y será cuando sea mayor. También en función de los ojos que nos miren el análisis puede cambiar mucho. Hay quién dirá que la culpa es mía por no frenarlo a tiempo, si hace falta con el castigo corporal, los de la hostia a tiempo vaya… Pero yo me lo miro desde fuera y pienso que estar cansado y querer poner y aplicar límites son dos conceptos que no se tendrían que combinar. Estás cansado, tienes poca paciencia y todo aquello que hacen tus hijos e hijas contrario a los límites que tú consideras que están claros (y que quizás no lo están tanto) te parece una provocación, y el animal que llevas dentro saltaría a la iugular de los pequeños y pequeñas para demostrar quién es el macho alfa de la casa, pero el ser racional intenta gestionar la situación, y finalmente llegas a un punto entremedias que lejos de solucionar el problema, enciende todavía más la hoguera. En mi último post ya hablaba de los bucles y como de largos pueden ser, pero la frustración máxima es cuando mi hijo sólo quiere hablarlo con la mama, y como macho alfa ofendido, me marcho con la cola entre las piernas y muy incordiado.

A mi hijo el enfado le dura lo que tarda en hablar con su madre, a mí, me dura bastante más, a pesar de que yo también hablo con su madre, que me quiere hacer ver que ha pasado, pero mi ceguera momentánea no me lo permite, y muchas veces, todavía hace que me frustre algo más. Y no, no tengo razón, no me tendría que enfadar más, pero dicen que errar es humano y rectificar (aunque sea en un post y no cuando se da la situación) es de sabios. Por lo tanto, a pesar de que me queda mucha frustración para gestionar, tendré que buscar la paciencia donde sea para poder criar con respeto a Max y Arlet! Albert

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One thought on “PACIÉNCIA, ¿DONDE ESTÁS?

  1. Retroenllaç: PACIÈNCIA, ON ETS? | El nostre petit caos

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